22 de Marzo Día Internacional del Agua (*)

Publicado: 22 de Marzo 2017

En primer lugar, definamos con qué objetivo nació, hace ya 23 años, la fecha que conmemoramos. En 1992, durante la Conferencia de las Naciones Unidas (ONU) sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro, la recomendación de establecer un día para el recurso más valioso de la tierra tuvo respuesta en la Asamblea General, que decidió designar el 22 de marzo del año siguiente como primer Día Mundial del Agua.

Desde entonces y cada año, la ONU designa un tema para este día, correspondiente a un desafío actual o futuro del recurso.

Independientemente del asunto escogido para cada año, este día quiere servir de altavoz a los problemas del agua, por un lado, y ser una oportunidad para aprender más sobre el preciado líquido, por otro.

Cada 22 de marzo Naciones Unidas nos invita a reflexionar sobre por qué es tan importante gestionar de manera eficiente el ciclo integral del agua. Este año la reflexión gira en torno a las Aguas Residuales y la obligación y responsabilidad que supone tratarlas de manera adecuada para garantizar la higiene y salud de las poblaciones, cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y aprovechar al máximo las posibilidades de un recurso como el agua, limitado y finito.

El agua es el recurso básico para garantizar la vida de todos los seres vivos del planeta. Sin embargo, su escasez y la contaminación provocan que millones de personas tengan un acceso deficiente a este bien tan necesario

Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?, es el lema escogido por Naciones Unidas para celebrar el Día Mundial del Agua 2017. El objetivo es debatir sobre las oportunidades para aprovechar las aguas residuales, los retos pendientes sobre este tema y la reducción del consumo de agua.

En el mundo, 1.800 millones de personas utilizan una fuente de agua potable contaminada con heces y 663 millones de personas continúan sin tener acceso al agua potable. Actualmente, más del 80% de las aguas residuales no reciben ningún tratamiento y se vierten en ríos o al mar. En este contexto, la ONU tiene como objetivo resaltar las oportunidades que ofrecen las aguas residuales.

El tratamiento de las aguas residuales y su reutilización es, sin duda, uno de los retos principales para el futuro. Según las Naciones Unidas, invirtiendo en la recuperación y en la reutilización del agua, se podría alcanzar un ahorro de hasta el 90% en energía y el 70% en agua.

Cinco millones de argentinos no tienen acceso al agua potable y un millón más debe caminar decenas de kilómetros para conseguirla. La falta de conexión a agua segura y el saneamiento es una realidad que se hizo patente en el último censo. Según esos datos, el país figura con una cobertura del 83% de la población, es decir que el 17% no tiene agua potable. Eso equivale a 33 millones de habitantes que tienen acceso a través de la red.

Para lograr el acceso universal al agua potable, a precio asequible para todas las personas; mejorar la calidad del agua y la utilización eficiente e integrada de los recursos hídricos; sin olvidar la reducción sustancial del número de personas que sufren escasez de agua. Conviene recordar que, actualmente, 768 millones de personas carecen del acceso básico al agua, lo que les impide disfrutar no solo de una vida digna, sino también de otros derechos humanos.

La realización del derecho humano al agua va más allá del simple acceso: se trata de tener agua disponible, de forma continua para todas las personas, según sus necesidades personales y domésticas.

* (Este recordatorio es compartido con los colegas por la Comisión de Derecho Ambiental del CASF).

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