Tribunal de Conducta, Ética, y Disciplina del Colegio de Abogados de Santa Fe

Publicado: 7 de diciembre de 2016

Informe de Gestión:

Tribunal de Conducta, Ética, y Disciplina del Colegio de Abogados de Santa Fe

Por Marcelo F. Giuliani (*)

  1. INTRODUCCION:

Quienes hemos elegido la abogacía como medio de vida, no optamos por un camino sencillo, dado que nuestra función supera aquellas actividades de intermediación económica, situándonos en un rol social fundamental, cuál es de ser verdaderos “arquitectos sociales”, es decir los encargados de curar las heridas que se producen como consecuencia de los conflictos individuales, y colectivos.-

Observada la situación desde tal punto de vista, será necesario que el curial actúe con lealtad, buena fe, decoro, y honestidad. La preservación de dichas conductas en relación al Cliente, el Poder Judicial, el Colegio de Abogados, y el Colega, asegurará que la actividad profesional sea desarrollada valiosamente.-

La Etica profesional refiere a ello, a respetar tales principios en el ejercicio profesional, de modo tal que la actuación del abogado, no resulte una mera mercancía, sino que su finalidad sea primordialmente la satisfacción del conflicto, y como efecto secundario la retribución económica.-

Si dichos postulados se invierten, y el profesional prioriza la faz económica a la ética, seguramente violará principios que sustentan el ejercicio de la abogacía, recibiendo reproche no solo de los estamentos competentes, sino de la sociedad misma.-

Aristóteles ha manifestado: “La virtud de la ética principal es la Justicia, entendida ésta como virtud integra y perfecta, consiste en el justo medio: la distancia entre lo mucho y lo poco. La Justicia equivale al ejercicio de todas las demás virtudes; El Hombre será completamente virtuoso cuando respete todas las Leyes, por cuanto el Derecho está fundado sobre la justicia”.-

Ahora bien, Uds. podrán decirme es fácil respetar el valor de la justicia, el derecho, o las normas éticas cuando no existe la necesidad de lograr un sustento. Las normas éticas en todo caso fueron pensadas en una época diferente, con valores sociales distintos, donde la palabra se respetaba, por lo que exigir al abogado que hoy siga actuando de tal manera sería un exceso, dado que la sociedad misma no lo hace.-

Sin embargo ello sería una falacia, una manera fácil, y errática de evitar nuestro desafío como abogados, dado que la sociedad nos ha confiado la preservación de la justicia, el ejercicio del derecho, y quienes asumimos tales roles, lo hacemos por vocación, por la convicción que tales fines eran alcanzables, y sin pensar en la compensación que en definitiva podríamos lograr con nuestra actuación profesional.-

Pobre de aquel que crea que la abogacía puede resultar una herramienta útil de enriquecimiento efímero. Seguramente padecerá no solo su ejercicio diario, dado que carecerá de la fuerza y convicción que otorga la vocación, sino también de la rigurosidad de la condena de sus actos.-

No debemos equivocarnos, los objetivos económicos tanto personales, como familiares resultan valiosos, en tanto y en cuanto su consecución no resigne el respeto de los principios éticos, y en definitiva la búsqueda de la justicia, mediante el ejercicio de la abogacía de manera leal, y honesta.-

El abogado debe ser un consejero confiable, quién desinteresadamente guíe al cliente, generando un lazo que exceda lo meramente técnico-económico, y que lo estimule a tomar sus decisiones bajo su sabio criterio.-

  1. ETICA y MORAL: Etimológicamente el término Ética, proviene del griego “Ethos”, y moral del latín “mos”, ambos significan lo mismo, es decir “hábito, o costumbre”.-

En realidad ambas se diferencian en la actualidad, en que la ética refiere al estudio científico de la moral, y ésta a la puesta en práctica de aquel estudio.-

El ejercicio de la profesión del abogado, no se encuentra ajeno a la aplicación de principios éticos que juzguen el accionar profesional de cada uno de nosotros, los cuales están regidos por los principios morales que cada uno ha adquirido en su familia, en las instituciones educativas, y especialmente en el aprendizaje diario que efectuamos desde el inicio de la profesión.-

Moral y ética entonces podría resumirse en el ser (moral), y deber ser (ética), o bien idea e ideal, lo real, y lo inalcanzable.-

La ética entonces es la disciplina científica que estudia la moral, que establece principios que deben ser respetados a los efectos que el actuar sea considerado bueno o valioso.-

En lo que hace a la moral y ética profesional estos principios están establecidos en la conciencia social, que exige al abogado la preservación de la justicia con principio, y fin último, e instrumentados en una serie de normas que rigen la actividad.-

  1. NORMAS A DESTACAR: En tal contexto podemos destacar:

  • L.O.P.J.: Ley N° 10.160, Reglamentada parcialmente por Decreto 1535/2011, Referenciada por Decreto 0517/2010 – actualizada hasta la Ley 13443.-

  • Estatuto del Colegio de Abogados de Santa Fe.-

  • Código de Ética Forense.-

  • Reglamento de Procedimientos ante el Tribunal de Conducta y Disciplina.-

  • Supletoriamente, Código Procesal Penal, y Procesal Civil y Comercial en cuanto resulten compatibles con el espíritu y principios del R.P.A.T.C. (art. 1 R.P.A.T.C.).-

  1. COLEGIO DE ABOGADOS – FUNCIONES – TRIBUNAL DE CONDUCTA y DISCIPLINA: Conforme lo establece el art. 291 de la L.O.P.J. en cada circunscripción judicial funcionará un colegio de abogados.-

El mismo, como todo ente civil sin fines de lucro tendrá funciones EJECUTIVAS, LEGISLATIVAS, y JURISDICCIONALES.-

El Tribunal de Conducta del COLEGIO DE ABOGADOS DE SANTA FE, es el que tiene a su cargo la tarea jurisdiccional, de juzgar a los matriculados en los actos llevados a cabo en el ejercicio de su profesión, dentro de la Primera Circunscripción.-

Conforme lo establecen el art. 34 del estatuto social, el Tribunal se integrará con seis (6) vocales titulares, y seis (6) vocales suplentes, durando dos (2) años en sus funciones, siendo reelegibles hasta tres (3) períodos consecutivos. Los cargos son irrenunciables, salvo causa debidamente justificada.-

El trámite estará a cargo de un vocal designado a tal efecto, el que una vez concluido quedará al margen, para la integración de la sala con tres integrantes entre los cuales no podrá participar, quienes en definitiva tendrán a su cargo emitir el fallo (art. 35 Estatuto).-

La composición actual del Tribunal de Conducta es la siguiente.

Vocales titulares:

Vocales Suplentes:

Dr. Marcelo Fabián GIULIANI – Presidente.-

Dra. Miriam Elizabeth FILIPPI

Dr. Carlos Roberto OTRINO – Vice presidente.-

Dra. Beatriz Inés MASCHERONI

Dr. Guillermo Adrián VALES – Secretario.-

Dr. Edgardo Luis SASIA

Dra. María Nilda CARUBINI.-

Dra. Ethel Mara MUSTAFA

Dra. Gertrudis María POCOVÍ.-

Dr. Mariano Ricardo PRONO

Dr. Gustavo Alfredo DE LA PEÑA.-

Dr. Hugo Roberto YODICE

Secretaria administrativa: Dra. Rut Cid.-

  1. FALTAS ETICAS: El art. 11 del estatuto social conceptualiza las faltas administrativas, cuya sanción estará a cargo del Directorio (art. 24 inc. d). Las mismas consisten en votar, pagar cuota, renovar fianza, e integrar aportes y contribuciones establecidos legalmente a favor del colegio.-

El art. 12 refiere a las faltas éticas, y disciplinarias, cuales son: Respeto a las leyes, y Constitución Nacional, y Provincial, aceptación de cargo de defensor de ausentes, o consultorio gratuito, comparecer ante las citaciones que efectúa el colegio, y no falsear, ni ocultar, u omitir datos que deben ser consignados en declaraciones juradas que exijan el estatuto, o reglamentos.-

Las faltas éticas y disciplinarias son de competencia del Tribunal de Conducta (art. 33 Estatuto).-

Por su parte el art. 1 del Código de ética Forense, conceptualiza la falta como: Toda conducta que, en el ejercicio de la profesión, viole el deber primordial del abogado de actuar en todo momento con lealtad y buena fe en sus relaciones con su cliente, sus colegas, magistrados y funcionarios judiciales y con terceros; o que afecte el decoro de la profesión.-

Por su parte, el Art. 2° del Código de Etica Forense, al igual que el art. 7 del R.P.A.T.C. establecen el principio de independencia de acciones, disponiendo: “Las faltas éticas son independientes a la responsabilidad civil, y/o penal, y/o a las medidas disciplinarias que puedan aplicar los magistrados a los abogados en el ejercicio de sus funciones”.-

En tal contexto, contamos con cuatro (4) fuentes de generación de faltas éticas, las cuales operarán ante la violación de los deberes de lealtad, y buena fe del matriculado ante sus obligaciones para con: EL COLEGIO DE ABOGADOS, EL PODER JUDICIAL, EL COLEGA, EL CLIENTE, y DECORO PROFESIONAL.-

  1. DATOS SOBRE LA ACTUACION DEL TRIBUNAL: Seguidamente se detallaran los datos estadísticos del Tribunal durante los últimos tres (3) períodos:

Período

2.014

2.015

2.016

Expedientes Iniciados

36

34

30

Denuncias de clientes y colegas

29

28

21

Comunicación del Colegio de Abogados

1

3

2

1 (Colegio de Martilleros)

Comunicación del Poder Judicial

6

3

6

Resoluciones condenatorias

5

8

3

Resoluciones absolutorias, y archivo

30

15

11

Expedientes en trámite

36

  1. COLOFON: Cuando nos iniciamos en la profesión, y solicitamos nuestra inscripción en la matrícula de abogados, juramos ejercerla fielmente, asumiendo el compromiso de respetar los principios éticos de “lealtad, decoro, honestidad, y buena fe”, que constituyen la plataforma sobre la cual se apoyan los deberes éticos impuestos por la norma vigente.-

La violación a dichos preceptos derivará inevitablemente en la comisión de una falta ética, la que podrá ser comunicada al Tribunal por distintos medios, como se observa en el cuadro anterior (cliente, colega, Poder Judicial, Colegio de abogados, otras entidades con las que el abogado se interrelaciona profesionalmente, por el propio matriculado cuestionado – art.6 R.P.A.T.C.).-

El Tribunal de Conducta, y Disciplina tiene competencia solo en relación a la matrícula, por actos efectuados por el colegiado en ejercicio de la profesión. Todo aquello que lo exceda será materia de juzgamiento por los tribunales ordinarios de ésta ciudad, pero ajeno al mismo.-

El criterio del Tribunal es actuar sobre el acto disvalioso del colega, violatorio de la norma ética. Su función escapa a disputas personales, cuyo objeto sea extraño a la falta ética misma (ej.: pretender una ventaja en un expediente, la devolución de un monto abonado por un cliente que se encuentre dentro de los parámetros de la ley de aranceles profesionales, etc.). Tales acciones podrán ser juzgadas por Tribunales Ordinarios, pero al no constituir prima face un reproche ético, escapan a su jurisdicción.-

El Colegio de Abogados, por intermedio del Tribunal de Conducta, y Disciplina tiene la carga de velar por el fiel cumplimiento de la norma ética, y promover de dicha manera el perfil de abogado que la sociedad reclama.-

(*)Abogado, Presidente del Tribunal de Conducta del C.A.S.Fe.-

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