La Ética de las profesiones del derecho fue objeto de análisis en el Congreso Nacional realizado en el CASF

Publicado: 18 de Junio 2018

Con marcado éxito se desarrolló en la sede del Colegio de Abogados de Santa Fe el II Encuentro Nacional de Ética de las Profesiones del Derecho durante los días 14 y 15 de Junio de 2018, siendo declarado de interés por la Legislatura santafesina, el gobierno provincial y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

En la Jornada de apertura desarrollada el jueves 14 en el Salón Juan Bautista Alberdi, el Presidente del CASF, Dr. Mariano Viganó, dio la bienvenida a los presentes, procedentes de distintas provincias argentinas, asistiendo al acto el Presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe y ex Gobernador, Dr. Antonio Juan Bonfatti. En tanto, también protagonizaron las palabras de apertura el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Dr. Rafael Francisco Gutiérrez, el Fiscal del Estado de la provincia, Dr. Pablo Saccone, y el Presidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, Dr. Eduardo Massot. Asimismo acompañó a las autoridades el Ministro de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Dr. Antonio Gandur, el Secretario de Justicia, Dr. Ángel Fermín Garrote, el Secretario de Coordinación Legal y Políticas Judiciales, Dr. Leandro Maiarota, miembros de la magistratura, jueces, defensores, fiscales, representantes académicos, de Colegios de Abogados, Tribunales de Conducta, y público en general.

Esta actividad contó con la organización de nuestro Colegio, conjuntamente con el Gobierno provincial, y FACA, siendo impulsada por el ex presidente del Tribunal de Ética del CASF y coordinador de FATEA, Dr. Marcelo Giuliani, con el apoyo de dicho cuerpo colegiado. A su vez, el Gobernador de Santa Fe, Ing. Miguel Lifschitz, adhirió a esta iniciativa enviando un mensaje especial, designando como su representante al Fiscal de Estado.

Cabe recordar que el primer encuentro tuvo lugar en la ciudad de Córdoba en marzo de 2017, oportunidad en la cual se creó el Foro Argentino de Tribunales de Ética de Abogados (FATEA), agrupación dependiente de FACA que nuclea a los Tribunales de Conducta, Ética y Disciplina de todo el país, cuya coordinación en la actualidad la ejerce un representante de nuestro Colegio.

El objetivo de estos encuentros es compartir y debatir las experiencias en los distintos tribunales, aunar criterios y profundizar con especialistas de distintas provincias la Ética Deontológica en la Abogacía, como asimismo la jerarquización profesional de la actividad mediante la aplicación de sus principios.

En la faz inaugural del Congreso disertó el Dr. Isaac Augusto Damsky sobre La Corrupción y el Estado, reconocido especialista y profesor de Derecho Administrativo, Magíster en Derecho Administrativo por la Universidad Austral y doctorando en Derecho Administrativo de la UBA. El expositor puso en foco el tema motivo de la convocatoria desde su perspectiva, formulando en su presentación los planteos éticos que se originan en la actuación del Estado a través de sus funcionarios.

Más adelante en este encuentro se llevó a cabo un panel sobre La Ética Pública en una democracia constitucional, abordado por tres miembros del Tribunal de Disciplina del CASF, el Dr. José Luis del Sastre (Presidente), y los vocales Dres. José Benvenuti y Gerardo Rondina. Aquí se puso de manifiesto la relevancia de la ética dentro del Estado constitucional de derecho y la trascendencia de la participación de los Tribunales de Disciplina en el juzgamiento de las conductas de los profesionales en el diario ejercicio.

La primera jornada tuvo su epílogo con el tratamiento del tema Ética Judicial, siendo expositores los vocales de Cámara en lo Civil y Comercial Dres. Roberto Dellamónica, Luciano Pagliano y Aidilio Gustavo Fabiano, quienes ahondaron en este aspecto desde su visión como magistrados del Poder Judicial santafesino.

Por su parte, el viernes 15 de Junio, en la continuidad de este Congreso, en el marco del Salón Alberti disertó sobre La corrupción y la Justicia el Dr. Ricardo Monner Sans, compartiendo su calificado punto de mira sobre esta problemática como reconocido abogado con actuación en causas de gran resonancia, y dada su experiencia como Presidente de la Asociación Civil Anticorrupción.

Asimismo, también hubo espacio para abordar el tema Ética, comunidad y universidad, a cargo de los Dres. Enrique Müller, Cristian Werlen y Andrés Abramovich, todos profesionales ligados al mundo académico.

Dentro de la interdisciplinariedad que adquirió este Congreso como cierre de esta iniciativa se previó un panel con la participación de miembros de los Tribunales de Ética Judicial y de Abogados, a fin de analizar la Ética Deontológica en la actividad profesional, y la creación de FATEA (Foro Argentino de Tribunales de Ética de Abogados), puntualizándose sus objetivos fundamentales, siendo la coordinación a cargo del Dr. Marcelo Giuliani (Coordinador FATEA).

La presente es una actividad más que el Colegio de Abogados de Santa Fe organiza en pos de un ejercicio de la profesión honesto, leal, decoroso y responsable.

Discurso apertura II Encuentro Nacional de Ética de las Profesiones del Derecho - Mariano VIGANÓ
La Ética debe ser vista como el camino que
nos conduzca a una sociedad más justa

Apertura Mariano Congreso Etica_webBuenos días, es un honor recibir en nuestro Colegio de Abogados de Santa Fe, 1ª Circunscripción, a las autoridades que me acompañan, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Santa Fe, Dr. Rafael Gutiérrez, Presidente de la Cámara de Diputados y ex Gobernador de Santa Fe, Dr. Antonio Juan Bonfatti, Fiscal de Estado, Dr. Pablo Saccone, Presidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, Dr. Eduardo A. Massot, Secretario de Justicia, Dr. Ángel Fermín Garrote, Secretario de Coordinación Legal y Políticas Judiciales, Dr. Leandro Maiarota, magistrados y funcionarios del Poder Judicial, representantes del ámbito académico, autoridades de Colegios de Abogados, y Tribunales de Conducta de la República Argentina, autoridades de Colegios Profesionales y Tribunales de Conducta de Santa Fe, autoridades de Institutos y Comisiones de esta entidad, abogados, público presente, a fin de dar apertura a éste II Encuentro de Etica Deontológica de los Profesionales del Derecho.
Cuando en marzo del año 2017 concurrimos a la ciudad de Córdoba, en oportunidad de celebrarse el primer encuentro, su postulado fue resaltar la actividad desarrollada por los Tribunales de Conducta de los Colegios de abogados, y mediante su integración, e interacción, lograr una actividad que optimice su resultado, y unifique sus criterios.
El objetivo mediato, jerarquizar nuestro trabajo profesional diario mediante una actividad ética, que se distinga de aquella disvaliosa.
Sin embargo, observamos hoy, a poco de haber transcurrido el tiempo que la ética no es una cuestión que atañe al derecho únicamente, sino a la sociedad toda, y que muchos de los inconvenientes que observamos diariamente se deben a la escases de un accionar en tal sentido.
La Etica debe ser vista como el camino que nos conduzca a una sociedad más justa.
El Colegio de Abogados de Santa Fe ha tomado ésta premisa, siendo nuestra preocupación generar el perfil del abogado que la sociedad está requiriendo. Para ello es necesario difundir y debatir sobre la ética deontológica como el camino natural para alcanzar tal objetivo. Ahora: Que significa que un abogado actúe éticamente de manera correcta?
En ensayos publicados por autores como Minor E. Salas, y Manuel Atienza se ha puesto en consideración sobre la naturaleza inmoral del ejercicio de las profesiones relacionadas con el derecho. La interacción entre la verdad, justicia, y deber que impone al abogado el correcto ejercicio del derecho de defensa de su patrocinado, harían eclosionar éstos valores, según la visión de éstos autores.
Lo propio ocurriría con el magistrado, quién se encontraría compelido entre su deber a acceder a la verdad real, la limitación que le imponen los medios probatorios, la verdad formal que surge de las mismas, la actividad, o inactividad de las partes, y la aplicación de la ley, que en muchas ocasiones ni siquiera con la ayuda de la sana crítica, y la equidad, alcanzan para lograr un resultado justo.
Pero no es este tipo de debate el que venimos a proponer desde éste encuentro, no es un perfil filosófico abstracto el que pretendemos otorgar al mismo, sino uno mucho mas sencillo, y que está íntimamente relacionado con los problemas que como sociedad enfrentamos día a día, como es el accionar del profesional del derecho de manera “honesta, leal, de buena fe, y decorosa”.
Etica, y corrupción son dos términos que se contraponen de manera antagónica. Todo lo que resulta Etico no es corrupto, y viceversa.-
La corrupción ha erosionado las escalas de valores en que nuestra sociedad se ha apoyado por siglos, poniendo en riesgo su sustentabilidad moral actual.-
La sociedad en general es muy crítica del actuar de sus representantes, sin embargo no es capaz de efectivizar un análisis ético en si mismo, y observar si sus propios actos resultan o no objetables.
Es cierto que el ejemplo debe darse desde quienes ostentamos mayor grado de responsabilidad social, sin embargo, el accionar ético no se logrará hasta que cada uno de los ciudadanos seamos conscientes que cualquier acto, por más insignificante que resulte, guarde un sentido ético, y de tal manera genere el inicio de un círculo virtuoso en la conducta social.
El abogado matriculado no es ajeno a tal principio. No le exigimos que desatienda sus deberes para con el cliente en búsqueda de una justicia ideal. Por el contrario la exigencia radica en que en su rol de auxiliar de justicia cumpla con la normativa ética deontológica que le impone la Ley Orgánica del Poder Judicial (N° 10160), Estatuto del Colegio de Abogados, Código de Etica Forense, y Reglamento de Procedimientos ante el Tribunal de Conducta, y de tal manera desarrolle su profesión con lealtad hacia el cliente, colega, Poder Judicial, y Colegio de Abogados, honestidad, buena fe, y decoro profesional.
El abogado que pueda ejercer su actividad con dichas premisas cumplirá con el perfil que la sociedad está reclamando. Es que no se trata de exigir que el abogado se constituya en un ser perfecto, sino que se conduzca con honestidad, que sea considerado por el cliente, colega, Poder Judicial, y por éste propio Colegio, por como un profesional confiable.
El abogado debe ser un instrumento idóneo en la toma de decisiones cotidianas, y trascendentes, de la que pueda sustentarse las células primarias de nuestra sociedad. En definitiva un verdadero arquitecto social.
La responsabilidad que el abogado toma al momento de comenzar a ejercer su actividad va mucho mas allá de su simple participación en un juicio, o ser un hábil litigante. Su deber será el de interactuar en el tejido social formado por personas, familias, comercios, empresas, y organismos públicos, de manera leal, desinteresada, y honesta, tendiendo a sanear cada uno de los conflictos que le llegan a su consideración, imponiéndole un sentido de justicia a la solución, sin considerar mezquindades personales.
Su retribución deberá resultar una justar contraprestación por su labor, una derivación inevitable, pero no un fin en si mismo. El profesional debe velar por la solución al conflicto delegado, agotando todos los medios legales, y éticos para sus logros. El acto corrupto es intentar lo contrario, haciendo prevalecer sus intereses personales, por sobre los que le fueron confiados, actuando deslealmente con los demás operadores del sistema, lesionando en definitiva el ejido social, en vez de procurar su sanación.
Lo propio ocurre con funcionarios y magistrados judiciales, en quién la sociedad ha depositado su confianza para que mediante su alto criterio otorguen solución a los conflictos de su competencia, y de tal manera coadyuven al saneamiento del tejido social.
Cuáles son los postulados que la sociedad les reclama: a) Esfuerzo y dedicación personal para una oportuna respuesta en el despacho de las causas llegadas a su consideración; b) Trabajo en equipo, con liderazgo positivo; c) Constituirse en el ejemplo para el grupo de trabajo, en cuanto a los postulados requeridos; d) Ejecutar su actividad de manera óptima, a fin que el rol delegado por el estado genere un servicio de justicia satisfactorio para el justiciable; y e) Capacitarse técnicamente para mantenerse actualizado en cuanto a las soluciones que el derecho otorga para los desafíos presentes, y futuros.
En definitiva, creemos que un accionar ético en el derecho no solo jerarquizará el trabajo que diariamente efectivizamos, sino que generará un círculo virtuoso que hará del servicio de justicia, una respuesta satisfactoria para la sociedad.
Coincido con Votaire (1.694 – 1.778) en que la abogacía “ Es la profesión más bella del mundo”, por ello nuestro compromiso en cuidarla, jerarquizarla, y sanearla de aquellos que pretendan corromperla.
Bienvenidos, espero que éste Encuentro signifique un punto de partida no solo para debatir cuestiones propias de la comunidad jurídica, sino para otorgar a la sociedad caminos que la ayuden a encontrar una respuesta en la ética, a sus justos reclamos.-

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