En un acto especial asumió la Presidencia del Colegio de Abogados Mariano Viganó

En el marco de una ceremonia que contó con una amplia concurrencia en el Salón de actos Dr. Juan Bautista Alberdi asumió el nuevo Directorio del Colegio de Abogados de Santa Fe, que preside el Dr. Mariano Viganó, con la presencia de invitados especiales, entre los cuales se contaban el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Rafael Gutiérrez, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Dr. Ricardo Silberstein, el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Dr. Julio Genesini, el Secretario de Justicia, Dr. Javier Prono, el Presidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados, Dr. Eduardo Massot, el decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL, Abog. Javier Aga, magistrados, funcionarios, colegas abogados y representantes de instituciones intermedias.
El nuevo Directorio se conforma en sus principales cargos de la siguiente manera: Presidente. Dr. Mariano Viganó; Vicepresidente: Dr. Martín Ávalos; Secretario: Dr. Andrés Abramovich; Prosecretaria: Dra. Gisela Frutos; Tesorera: Dra. Neli Kovach, y Protesorera: Dra. Olinda Gino, siendo acompañados por directores titulares y suplentes, y la conformación de un Tribunal de Conducta.

Palabras del Presidente:

Discurso Dr. Mariano VIGANO

Discurso Dr. Mariano VIGANO

 
Agradezco especialmente por acompañarnos, a las autoridades de los poderes del Estado, autoridades de Caja Forense; Caja de Jubilaciones de Abogados y Procurados, colegas, integrantes del Directorio de nuestra institución, amigos y familiares.
Hoy tengo el honor de asumir el cargo de presidente del Colegio de Abogados de Santa Fe, entidad que ha bregado y luchado constantemente por la consolidación de las instituciones republicanas, por el fortalecimiento de la división de los poderes y por el mejoramiento del servicio de justicia, pilares esenciales para asegurar una convivencia pacífica.
Los abogados nos encontramos en una situación de notoria dificultad en nuestro ejercicio profesional, donde vemos con gran preocupación que los inconvenientes tienden a agravarse con celeridad.
El alto número de vacantes existentes en el poder judicial, la insuficiente dotación de personal y las carencias de infraestructura en las sedes de los distintos fueros diseminadas por la ciudad que no otorgan condiciones mínimas de trabajo y seguridad, conspiran con un adecuado servicio de justicia. Es por ello que continuaremos reclamando a los poderes del Estado la adopción de medidas urgentes y eficaces que se dirijan al mejoramiento del sistema judicial.
La puesta en vigencia del nuevo sistema procesal penal ha constituido un hito en la justicia santafesina, con un procedimiento ajustado a las normas constitucionales, pero, lamentablemente, de deficiente funcionamiento debido a la falta de nombramiento de fiscales, defensores, empleados, capacitación insuficiente, que sumado a las carencias en materia de recursos materiales, ha provocado una mora en la tramitación de las causas, de la cual difícilmente se pueda salir. Estas falencias han sido puestas de manifiesto a las autoridades por nuestra institución y seguiremos luchando para resolverlas.
El sistema de selección de magistrados, a través del mal llamado “Consejo de la Magistratura”, pues no es un órgano integrado por los diversos sectores del quehacer judicial, resulta a todas luces inoperante. En la actualidad funciona como un conjunto de normas dictadas por el Gobernador que se dirigían, en un primer momento, a su autolimitación constitucional a través de jurados independientes, pero luego con el dictado del decreto 3904/12, se eliminó el orden de mérito de los concursantes y la tan valorada autolimitación. Las vacantes son muy preocupantes, los concursos en algunos casos han llegado a durar más de tres años, afectando el servicio de justicia, nuestro trabajo y, fundamentalmente, a los ciudadanos. Los abogados hemos sido convocados para colaborar con ese sistema de selección solamente como jurados en los exámenes de oposición y con el objeto de legitimar un método discrecional mientras se hicieron oídos sordos a nuestros constantes y fundados reclamos. Ello motivó que por resolución adoptada en Asamblea General Extraordinaria, el Colegio de Abogados de Santa Fe retire sus jurados. El sistema de selección ha fracasado.
Hoy observamos que desde el Ministerio de Justicia de la Provincia, el diagnóstico realizado coincide, en general, con el de este Colegio y percibimos un serio compromiso en adoptar medidas conducentes para que a la brevedad se procure la cobertura de las vacantes. Sin perjuicio de ponernos a disposición de las autoridades políticas para brindarles la colaboración necesaria, insistiremos reclamando la creación de un órgano plural, integrado por los distintos sectores que hacen al servicio de justicia, que se erija como una real limitación para la máxima autoridad de la provincia en la designación de magistrados, que fije procedimientos ágiles y debata el perfil de juez que necesita la sociedad, evaluando principalmente la idoneidad, la probidad, la capacidad de gestión y el alto grado de compromiso y de entrega al trabajo que tengan los postulantes.
Resulta primordial se concrete la construcción del “Segundo Cuerpo de Tribunales”, de modo tal que permita lograr centralizar la actividad judicial y así evitar el constante y agotador peregrinar de los abogados y justiciables.
En otro orden de ideas, no puedo dejar de mencionar que en nuestra provincia, se llevó a cabo una profunda transformación en la concepción de la resolución de los pleitos, con la implementación del proceso de desjudicialización de la solución de conflictos interpersonales o mediación prejudicial obligatoria. No creo en las posiciones extremas ni en las fundadas en cuestiones personales. La mediación es un sistema de solución de conflictos utilizado en casi todo el mundo occidental pero, la cuestión es responder dos preguntas claves: para qué casos y cómo se implementa. Si no tenemos en claro las respuestas, el sistema andará errante, con marchas y contramarchas y criticado permanentemente, observado incluso en su constitucionalidad. No olvidemos que su puesta en marcha fue en noviembre de 2011 y aún subsisten con razón las críticas, siendo visto por muchos como un obstáculo más para el acceso a la justicia, por la prolongación de los plazos y los costos que insume.
Por ello es que trabajaremos para lograr una reforma integral y superadora de la ley de mediación, que contemple los intereses de las partes involucradas en el procedimiento: abogados mediadores, patrocinantes y a los justiciables.
La puesta en vigencia en el mes de agosto de 2015 del Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación ha tornado como necesidad impostergable la reforma de nuestro Código de Procedimientos Civil y Comercial, con el objeto de lograr adecuarlo a la nueva ley de fondo, implementando procedimientos más ágiles, abreviados y que posibiliten una pronta resolución de los litigios, procurando un servicio de justicia que proteja en tiempo y forma los derechos de los justiciables. La justicia tardía, deja de ser justicia.
De manera diaria estamos avocados en el ejercicio de la profesión, atendiendo multiplicidad de causas, por tal motivo somos quienes podemos brindar la visión más objetiva sobre las fortalezas o debilidades de las normas que regulan los procedimientos. Por ello es que solicitamos se convoque a los Colegios de Abogados a colaborar en la formación de estas leyes.
Por otra parte, continuaremos acompañando a la Caja de Jubilaciones de Abogados y a Caja Forense en la pelea contra la evasión de aportes, pues consideramos esencial el firme sostenimiento de instituciones administradas por colegas que conozcan de cerca la realidad del abogado.
Asimismo, entendemos que dichas entidades hermanas deben extremar sus esfuerzos en los ámbitos donde se produce en mayor medida el mencionado flagelo, sin que ello redunde en un perjuicio a los profesionales que cumplimentan en debida forma con sus obligaciones.-
A nuestros colegiados les digo que haremos honor a nuestra obligación de salvaguardar sus derechos y velar por su libertad en el ejercicio de la profesión, defenderemos la jerarquía de la abogacía y combatiremos su práctica desleal.
Estos objetivos serán primordiales para el Directorio y por ello continuaremos firmemente con la defensa y el respeto de nuestras incumbencias profesionales, discutiendo aquellas leyes y proyectos que las menoscaben o que habiliten, por ejemplo, la actividad jurisdiccional “sin patrocinio letrado” o “consultorías jurídicas gratuitas”. No cederemos ante el avance de esta tendencia de relegar al abogado social y profesionalmente, como si se tratara de alguien que obstaculiza en lugar de alguien que soluciona.
Es nuestro deber continuar con la lucha constante y sin pausa contra el ejercicio ilegal y la práctica desleal de la abogacía, no solamente contra quienes se dirigen en forma personal o a través de terceros a víctimas recientes de accidentes de tránsito o laborales o a sus familiares, sino también contra los que publiciten sus servicios en reparticiones públicas o se valgan infielmente de sus cargos en organismos u oficinas del estado. Convencidos que la mejor forma de luchar contra este flagelo es la educación, continuaremos con las campañas gráficas en la ciudad y con las charlas que se desarrollaron durante el año 2015 en distintas instituciones.
El desafío profesional al que nos enfrentamos diariamente los abogados implica cuestionamientos éticos, pues desarrollamos nuestra tarea en un mundo plagado de intereses, competencia y por qué no de mezquindad. No debemos olvidar que tenemos que actuar de modo que prevalezca la justicia, sea cual sea el rol que desempeñemos. Es en este permanente y diario ejercicio ético de la profesión, que no podemos ni debemos tolerar prácticas que violen nuestro Código de Ética Forense. Conjuntamente con este nuevo Directorio del Colegio, ha sido electo el nuevo Tribunal de Conducta, integrado por colegas de altísimo nivel moral y profesional, a quienes se les presenta un desafío de especial relevancia y que será también un eje rector del trabajo del Directorio.
La práctica desleal de la profesión muchas veces tiene como destinatarios a los propios colegas y al Poder Judicial. Debemos reflexionar sobre nuestras conductas profesionales y tribunalicias alejadas de la ética, las que pretenden ganar tiempo y honorarios, como así también los litigios iniciados sin razón. Exhorto el acompañamiento de los sectores involucrados en el servicio de justicia en esta convocatoria, para que la lucha no se torne estéril.
Tenemos que destacar, valorar y realzar el trabajo de la mayoría de los miembros del Poder Judicial, pero no dudaremos en criticar duramente a quienes no brindan a la justicia la dedicación que requiere y merece tan alta designación, sea por falta de apego al trabajo, sea por otras actividades, quizás legítimas, pero nunca de tanta responsabilidad social como el de impartir justicia en un estado de derecho, en una sociedad democrática, donde quien tiene esa potestad debe sentirse honrado por sus conciudadanos de haber sido elegido para tan noble función.
Continuaremos con la política de inclusión, acompañamiento y formación de los jóvenes abogados. Son quienes más necesitan de la Institución. La matriculación va en aumento, pero no podemos permitir que la cantidad conspire contra la calidad. En razón de ello y en lo que a nuestro Colegio corresponde, continuaremos involucrados con la capacitación permanente de los matriculados a través de nuestros Institutos y Comisiones, para estar acorde a lo que la sociedad está exigiendo de los profesionales del derecho. En este punto, necesito agradecer profundamente la inmensa generosidad del Dr. Gabriel Sola, por su trabajo en la coordinación de las actividades académicas. Si bien deja su cargo de vicepresidente, continuará ligado a nuestra institución colaborando y asistiendo a los institutos y comisiones.
Resultan los Colegios de Abogados instituciones fundamentales para un correcto funcionamiento del Servicio de Justicia. Son verdaderas herramientas de equilibrio entre el Poder Político y el Poder Judicial. Por ello es indispensable que se mantengan independientes y ajenos a cualquier interés que no sea el de cumplir con los objetivos que la ley les ha fijado. Así lo entendemos y en ese sentido actuaremos.
Permítanme agradecer el importante apoyo recibido de mi esposa y de mi hijo, sin el cual me hubiera resultado imposible asumir esta responsabilidad. A mi madre, a mi padre y a mi tío Octavio Viganó, a su esfuerzo diario debo mis estudios y a su ejemplo, la cultura del trabajo, el sacrificio y respeto por los demás. A quienes de una u otra manera colaboraron en mi desarrollo profesional, un recuerdo especial para el Dr. Sergio Carignano, quien me abriera las puertas de su estudio en un momento especial de mi vida. A mi socio y amigo, Dr. Eduardo Massot, por su incondicional confianza. A los integrantes del Directorio y miembros del Tribunal de Ética que hoy terminan su mandato, por el trabajo realizado. A mis amigos de la vida, simplemente por estar siempre. A los empleados del colegio, quienes con su labor diaria, son una parte importante en esta institución. Finalmente debo agradecer a los matriculados, a los que participaron del acto eleccionario y a quienes no lo hicieron, los convoco a formar parte del Colegio, para poder cumplir nuestros objetivos, para capacitar y acompañar a nuestros jóvenes abogados, para fortalecer nuestros Institutos, para defender nuestras incumbencias profesionales, para avanzar en obras en nuestro predio, para defender los derechos de los abogados y la jerarquía de nuestra profesión, para combatir su ejercicio ilegal, para colaborar, activamente, en el mejoramiento del servicio de justicia, PORQUE MAS ALLA DE AQUELLOS QUE CIRCUNSTANCIALMENTE TENGAN A CARGO SU CONDUCCIÓN, NO DEBEMOS OLVIDAR QUE “EL COLEGIO SOMOS TODOS”.

Lo que el Colegio hace:

Discurso Dr. Gabriel SOLA

Discurso Dr. Gabriel SOLA

En un tramo del acto dirigió también unas palabras quien fuera presidente de la entidad hasta principios de diciembre pasado, hoy actualmente presidiendo la Federación Argentina de Colegios de Abogados, Dr. Eduardo Massot, quien recibió de manos del Directorio un presente a modo de recuerdo de su paso por esta casa.
En tanto, el Dr. Gabriel Sola, quien fuera Vicepresidente y asumiera la conducción del Colegio hasta el acto de toma de posesión de los nuevos integrantes, señaló, entre otros conceptos: “Me toca ocupar este lugar de transición entre Eduardo que debió renunciar por haber sido electo presidente de FACA y Mariano quien ocupa a partir de hoy la presidencia del Colegio.
Al terminar hoy con seis años como vicepresidente y un par de meses como presidente, me permito responder una pregunta que la mayoría de los abogados formula: que hace el colegio de abogados? Se preguntan esto sin siquiera acercarse al colegio para ver si se tomó alguna medida sobre el tema que les preocupa.
Paso a responderles: el colegio ante lo que los miembros del directorio creen que está mal y casi ningún colegiado denuncia, actúa sin perder tiempo, presentando denuncias y reuniéndose con los funcionarios correspondientes por temas como la mora judicial, las vacantes en los juzgados, la deficiencia edilicia, la mala atención en las mesas de entradas, la demora en las audiencias, la elección de jueces, la sanción y modificación de leyes.
Trabaja por equipar la biblioteca con los últimos libros, lucha contra el caranchismo, capacita a los colegiados, lleva el control de la matrícula, sanciona a los que actúan con falta de ética, a los morosos, publicita las medidas a tomar en situaciones puntuales, está atento a cada situación que pueda poner en peligro las incumbencias profesionales, se ocupa prioritariamente de los jóvenes, concretando pasantías como las que hoy tenemos con el Ministerio de Seguridad, Ministerio de Trabajo, Ministerio de la Producción y Defensoría del Pueblo, organiza y coordina la Consultoría Jurídica Gratuita, a los fines de que quienes no tienen acceso a la justicia por carecer de recursos y son rechazados por la defensoría, puedan tener un lugar donde solucionar sus conflictos.
Acá se trabaja por vocación de servicio, sin distinción de mayorías ni minorías, sin banderas políticas, sin fines económicos ni personales.
Es dable destacar que la profesión de abogado tiene como base angular una fuerte humanidad y sensibilidad, por estar vinculada con las necesidades y con los problemas de los ciudadanos, un compromiso de acción para limitar los abusos de poder y un valor esencial, que es la búsqueda de la justicia. En miras a este fin trabaja el Colegio.
En lo personal quiero agradecer a Salvador Aiello por haberme convocado a participar, sin siquiera conocerme personalmente y a Eduardo Massot, por haberme, los dos, permitido trabajar con libertad y sin cuestionamientos.
A mis amigos del directorio Andrés, Laura, Pancho, Carlitos Peña, Pini, Mariela; Daniel, Gisella, Teté y Mariano.
A los empleados del colegio: Emilce, Carolina, Miguel, José, Rut, Tato, Guillermo, Carmen, Cristian, Diana, Claudia y Adrián, mi agradecimiento por ayudarme.
Me voy satisfecho con el trabajo realizado aunque frustrado por lo que no se pudo concretar, pero con la tranquilidad de que el esfuerzo no fue inútil.
Los invito a participar. Es muy cómodo criticar desde afuera sin comprometerse. La única manera de cambiar el mundo es subiéndose a él.
Estoy convencido que la nueva conducción redoblará los esfuerzos y sobrepasará las expectativas, inspirada en los superiores intereses de la justicia”.

Avalos_Sola Frutos_Abramovich_Massot_Sola

Compartir.

Los Comentarios están cerrados.