Conmemoración Fallecimiento del Dr. Gregorio Parera

Publicado: 23 de Febrero 2017

Gregorio_Parera_webEl 21 de febrero se conmemora el fallecimiento de quien fuera el primer Presidente del Colegio de Abogados de nuestra ciudad, Dr. Gregorio Parera, a cuya iniciativa debemos la fundación de nuestra Institución, en el año 1926.

Nacido en San Javier en 1886, dedicó su vida al ejercicio de la profesión, a las cátedras universitarias y a la política.

En 1911 egresa con el título de abogado y en 1918 participa con absoluta convicción de la Reforma Universitaria, entendiendo cabalmente la trascendencia que tal revolución estudiantil representaba.

Ya creada la UNL, en las primeras elecciones libres, en las que participaron docentes y estudiantes se lo designa decano, cargo que ejercería durante 10 años.

Antes de ello, en 1912, a la edad de 26 años, funda en San Javier el Partido Independiente, apoyado por los sectores más desprotegidos, quienes encontraban en su inclaudicable solidaridad y enérgico carácter un líder que los representaba, expresaba sus más altos ideales y defendía sus intereses y derechos.

En 1931 esta agrupación se fusionaría con el Partido Demócrata Progresista. Electo diputado nacional, y frente a la discusión del proyecto de amnistía, debió defender el dictamen por la minoría que apoyaba una solución amplia (inclusiva de los delitos comunes conexos).

A pesar de haber sido su informe de un nivel doctrinario de ideológico de avanzada, no alcanzó para superar el dictamen de mayoría sostenido por la reciente fórmula triunfante en las elecciones del 32, continuadora de quienes concretaron el golpe del año 30.

Volviendo a su faz de abogado, profesión que desde 1911 lo acompañaría a lo largo de toda su vida, se destacó no sólo por sus conocimientos jurídicos, sino por un nivel cultural sobresaliente, dominando varias lenguas, incursionando en derecho comparado y ocupando un lugar preferente en sus lecturas, los clásicos, sin que ello implicara dejar de lado la vanguardia literaria.

Tal vez en esta faz de hombre de ley, es donde pudo mostrar sus más profundas convicciones defiendo a fuerza de renunciamientos nuestra Constitución Nacional.

Convocado como expositor para tratar la Reforma Constitucional, como luego al ser elegido para conformar una comisión de notables que debía asesorar a los constituyentes, muestra su coherencia al negar la validez de la convocatoria, elevando su renuncia, en tanto tal convocatoria del gobierno nacional adolecía “del vicio insanable de nulidad”.

Estas son alguna de sus palabras que dan cuenta del renunciamiento:

Señor presidente: Obra en mi poder su comunicación de fecha 18 del mes corriente, a la que adjunta testimonio de la resolución adoptada por el Directorio del Colegio de Abogados que usted preside, … por la cual se me designa, conjuntamente con otros colegas, para prestar la colaboración que nos fuera requerida por los señores Convencionales Constituyentes, … que reformará nuestra Carta Magna.

Nuestra Carta Magna, dice la comunicación a que me refiero, ¿cuál lo es? ¿La Constitución de 1853 o la de 1949?

… No pretendo ahora debatir tales cuestiones. Quiero, sí, deslindar mi posición personal, como abogado y como ciudadano argentino, frente al mandato que el Directorio del Colegio de Abogados me ha impuesto.

Reiteradamente sostuve – y mantengo mi posición doctrinaria en la materia – que el gobierno provisional o de facto que actúa en el país carece de potestad para abrogar, enmendar o imponer constituciones a la Nación. Y sostuve y sostengo que el decreto – ley – proclama que restauró el imperio de la Constitución del año 1853 está, por antijurídico, viciado de nulidad.

Según esto, la Reforma, en trance de hacerse, de la Constitución del año 1853, adolece también del vicio insanable de nulidad que afecta a dicha carta política.

Por tal motivo, el exponente no aceptó la precandidatura a diputado constituyente que le fue ofrecida por algunos de sus correligionarios más prestigiosos. Y por razón igual no podrá prestar la colaboración que, en el caso, le encomienda el Directorio que preside usted. Esto, porque, de hacerlo, quedaría al alcance de las sanciones impuestas por los artículos 29 de la Constitución de 1953 y 20 de la Constitución de 1949.

Sé bien que los cargos o designaciones que confiere el Colegio de Abogados son irrenunciables. Pero la extensión del mandato tiene limitaciones que la actividad gremial y profesional señala.

En la ocasión, el mandato que se me confiere no encuadra en las obligaciones establecidas por el artículo 8 de los Estatutos del Colegio. Y porque ello es así, lo declino, invocando, en último término, la causa justificada que fundamenta esta renuncia.

Saluda al Sr. Presidente muy atentamente.

Dr. Gregorio Parera.”

Nos llena de orgullo dar cuenta de los cimientos sobre los que este Colegio de Abogados ha sido fundado, los que queremos defender y sostener aún a costa de renunciamientos y de enfrentamientos, cada vez que los valores constitucionales, democráticos, sociales y la debida administración de justicia, se vean amenazados.

COLEGIO DE ABOGADOS DE LA 1° CIRCUNSCRIPCIÓN DE SANTA FE.

(*) Datos recabados del blog oficial de la cátedra de Historia del Derecho de la FCJS de la UNL

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