Bodas de profesionales con tres abogados que alcanzaron el Oro

Quienes llegaron a los cincuenta años en la profesión fueron los doctores Miguel Ángel Buonocore, Luis Pedro Manuel Niel Puig, y Oscar Simón Radkievich, en tanto que hubo 77 abogados que celebraron sus Bodas de Plata.

Bodas Apertura acto 517Como es tradicional, y como parte de los festejos conmemorativos por el Día del Abogado, que recuerda el natalicio de Don Juan Bautista Alberdi, el Directorio del Colegio de Abogados de Santa Fe, presidido por su presidente, Dr. Mariano Viganó, ofreció un merecido homenaje a los abogados que cumplieron sus Bodas Oro y de Plata desde su matriculación en nuestra institución, ceremonia llevada a cabo en el Salón “Dr. Gregorio Parera”. Luego de las distinciones hubo tiempo para compartir la actuación del Coro del CASF y realizar un brindis entre todos los presentes en el foyer de la Casa del Foro, donde los abogados pudieron compartir distintas vivencias hasta bien entrada la noche. Como dato saliente en esta oportunidad hubo tres colegas que celebraron sus Bodas de Oro.
Los homenajeados
Los profesionales que recibieron sus distinciones, medalla de plata y diploma por sus 25 años en el ejercicio de la profesión, fueron los siguientes:

Bodas diploma Gino 578

LAURA ARACELI AGUZIN
ENRIQUE OMAR ARAGÓN
SANDRA LAURA ARREDONDO
JUAN CARLOS BALQUINTA
FABIÁN LIONEL BASTIA
SELVA ASUNCIÓN BELLITTI
CLAUDIO FELIPE BERTERO
ELIZABET BONETTO
VICENTE CÉSAR BOUVIER
JUAN CARLOS BOVERO
ESTEBAN MARCELO BOVO
MARCELO ALEJANDRO CANGA
RUBÉN SANTIAGO CARNEVALE
OSCAR FERNANDO CASIM
EDUARDO FABIÁN COLLOMB
RICARDO RAÚL CUASSOLO
LAURA LEONOR DE IBARRA
CARLOS EMILIO DEPETRIS
CEFERINO DE SIMONE
MARISA GABRIELA DONA
MARÍA SARA FERNÁNDEZ
MARÍA DEL CARMEN FILIPPI
CRISTINA LEONOR FONTANA
FERNANDO CÉSAR FONTANILLA
JUAN BAUTISTA FOSSA
SANDRA ESTER FRANZEN
WALTER DAVID GÁLVEZ
GLORIA PATRICIA GARAY
OLINDA MAGDALENA GINO
BERNARDO DANIEL GIOLONGO
CARLOS GUSTAVO GOLLÁN
MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ
JUAN CARLOS GOROSTIAGA
ELISABET MARÍA DE LOS MILAGROS GUTMAN
FRANCISCO JOSÉ ITURRASPE
CINTIA GERALDINE JAUCHEN
LUIS ERNESTO JUNCOS
MARÍA ISABEL KERGARAVAT
JORGE EUDORO LASSAGA
ANA MARÍA LÓPEZ
MARCELO ROGELIO LOZANO
ALEJANDRO JUAN LUETICH
VICENTE JAVIER LUPOTTI
JOSÉ LUIS MAGNO
GABRIELA ALEJANDRA MAI
MARCELO FABIÁN MARTÍN
JOSÉ VICENTE MAS
HÉCTOR MARIO MENDOZA
VÍCTOR ROQUE MOLITERNI
MARISA ESTELA MORINI
ALBERTO TOMÁS PALAVECINO
JUAN CARLOS PANE
CAROLINA MARÍA QUINTANA
HÉCTOR HUGO RAMOS
LUIS ALBERTO RIVERO
GUSTAVO MARTÍN ROLDÁN
NORBERTO JOSÉ ROLÓN
MARÍA DEL CARMEN ROMERO ACUÑA
RICARDO ROSSITER
ADRIÁN FERNANDO ROSTAGNO
MARÍA SALOMÉ ROULET
GRACIELA MARÍA DE LA MERCED RUSCITTI
JULIÁN ANTONIO DANIEL SAIN
PEDRO ALBERTO SÁNCHEZ IZQUIERDO
EMILCE DEL HUERTO SOBRERO
CARLOS RAÚL SUREDA
GUSTAVO GABRIEL TIRADO
GENOVEVA MARÍA ESTER TROSCH DE BLANCHE
ELENA BEATRÍZ VALLEJOS
IVANA DANIELA VENISELO
SILVANA CRISTINA VENTURA
MARIANO VIGANÓ
SILVINA RUTH WEXLER
FABIANA ANDREA WULFF
EDUARDO ANTONIO ZERBINI

Bodas Palabras Depetris 642

Palabras Dr. Depetris

En representación de los abogados que cumplieron sus Bodas de Plata se dirigió al auditorio el Dr. Carlos Emilio Depetris, quien aludió en su breve alocución al problema de la oscuridad en el Derecho. Expresó que “el mismo se plasma con frecuencia en textos de obras doctrinarias carentes de sencillez para expresar el mensaje que se pretende transmitir al lector, dificultando la eficacia de la comunicación y la enseñanza del Derecho”, poniendo como ejemplo la corriente preferencia de los estudiantes por los apuntes antes que los libros, lo que a su juicio obedece no tanto a una cuestión de volumen sino más bien a la claridad de los primeros, porque hay alguien detrás que se tomó el trabajo de traducir lo que dicen los libros. Agregó que ocurre lo propio, con más frecuencia de la deseable, “en textos de escritos que presentamos los abogados y en sentencias judiciales”. 

Señaló, a su vez, que “este tipo de mensajes oscurecidos por lenguajes recargados, repletos de ornamentación, de latiguillos propios de otra época, agravan la complejidad reinante en la actualidad en el mundo del Derecho. Que a menudo se descuida en la práctica que cuando hablamos o escribimos no hacemos más que transmitir un mensaje a otro y que la finalidad más básica y elemental de esos actos es el de lograr la comprensión por el otro y así posibilitar la comunicación”. Puntualizó “que en Derecho este problema es frecuente y, al lado de otros, fácil de subsanar si los operadores hiciéramos un mínimo esfuerzo por ser más claros en lo que pedimos, aconsejamos o decidimos”.

Que del problema no se habla ni se trabaja en demasía, razón por la cual creía el expositor oportuno su mención, haciendo de tal modo una suerte de elogio o puesta en valor de la claridad.

Que en ese marco, adhería en lo personal al homenaje que estaba programado para el encuentro al Dr. Horacio Rosatti, por considerar que en toda su obra había rendido culto a esta cualidad. 

Finalizó su discurso rindiendo tributo a quien consideró uno de los mejores y más claros abogados que le tocó conocer en su vida profesional, el abogado Oscar Radkievich quien lo sucedería en el uso de la palabra en representación de los letrados que cumplían 50 años de ejercicio profesional.

Distinciones 50 años

En esta ocasión tres abogados celebraron sus Bodas de Oro, lo cual llenó de satisfacción a todos los presentes en el acto de homenaje. Los tres profesionales que alcanzaron 50 años desde su matriculación en nuestra sede fueron los siguientes.

Bodas Oro Buonocore 651

MIGUEL ÁNGEL BUONOCORE

Bodas Oro Niel Puig 654
LUIS PEDRO MANUEL NIEL PUIG

Bodas Oro Radkievich 656
OSCAR SIMÓN RADKIEVICH

Palabras Dr. Radkievich

Las autoridades del Colegio han “decretado” que yo hable en esta ocasión, sosteniendo que debía contar algunas anécdotas vinculadas a los 50 años de ejercicio de la profesión. Acepté el “decreto”, pero aclarando que sólo me referiría a algunas vivencias del ejercicio de la profesión, y en especial, vinculadas al Colegio de Abogados. Como dijo el señor Presidente, “EL COLEGIO SOMOS TODOS”.

Las palabras pronunciadas respecto de mi persona, por el Dr. Depetris, al recibir su medalla de plata, motivada en el ejercicio de la profesión durante 25 años, han hecho imposible resistir las emociones, por lo cual sabrán disimular el tono de mi voz, y las imperfecciones del relato.

Durante el año 1957 yo cursaba el Bachillerato en el Colegio Nacional Simón de Iriondo, donde tuve profesores de la talla de Leoncio Gianello en Historia Argentina y Luis Di Filippo en Castellano. También el agrado de tener como profesor de Educación Democrática en tercer año al Dr. Raúl Fosero, precisamente la persona que, presidiendo el Colegio, más hizo por su progreso. Fue un verdadero emprendedor.

En ese mismo año 1957 se desarrolló en Santa Fe la Convención Constituyente que reemplazó la Constitución de 1949, por la Constitución dictada, también en Santa Fe, en el año 1853, cuando se organizó la República. En ese momento, la ciudad bullía con la presencia de los Convencionales de los más diversos partidos políticos, entre los cuales destaco al Dr. Alfredo Palacios y la Dra. Alicia Moreau de Justo. Precisamente, en ese momento, la Dra. Moreau de Justo dio una charla en un salón de la calle 1º de Mayo entre Salta y Mendoza, dirigida a la juventud, a la que concurrí teniendo 15 años de edad. Allí habló de la República, la democracia y el respeto por las instituciones. Dijo una frase que me quedó grabada: “Chicas y muchachos… yo soy médica, y la medicina es importante, desde que atiende la salud y el cuerpo humano; pero más importante es el derecho, desde que tiende a elaborar normas de convivencia y armonía. Sin las normas jurídicas, no hay posibilidad alguna de convivir en orden…”. Siempre recuerdo esa frase.

Cuando en la década del ‘60 ingresé en la Facultad de Derecho, tuve un privilegio especial. El nivel de profesores era excelente, muchos de ellos exiliados en la Argentina por haber huido de España en ocasión de la guerra civil española, como los Dres. Jimenez de Asúa, Rivacoba y Rivacoba, maestros del Derecho Penal; o como el Dr. Luis Muñoz en Derecho Comercial; o como el Dr. Krotoschin, venido de Alemania, huyendo del nazismo, autor de importantes libros de Derecho del Trabajo; o como el Dr. Rafael Bielsa, afincado en Rosario, que venía a dar clases en nuestra facultad, o el Dr. Celestino Araya, que también viajaba de Rosario y dictaba la cátedra de concursos y quiebras. Todo ese nivel profesoral incentivaba mis ganas de estudiar.

Mi profesor de Familia y Sucesiones fue el Dr. Elías Guastavino, a quien, próximo a finalizar mi carrera, le dije “Doctor: yo soy estudiante próximo a recibir el título de abogado. Pero cuando me reciba, la gente me va a mirar distinto, me va a decir ‘Doctor’. La realidad es que seguiré siendo estudiante con el diploma de abogado. La realidad tribunalicia es distinta a la estudiantil, y el ejercicio y las responsabilidades de la profesión modifican el marco de actuación. ¿Ud. sería tan gentil de posibilitarme, desde ahora, aprender en su estudio jurídico?” No sólo que accedió, sino que fue mi gran maestro. Hoy, después de fallecido, me sigue ayudando con sus libros, y trabajos jurídicos, a los que recurro permanentemente. Fue Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y hay algo que caracterizaba su personalidad, era muy humilde en su persona. Al irse a la Capital Federal quedé con su cartera de clientes.

Al inscribirme en la matrícula, recuerdo el lugar donde tenía su sede el Colegio de Abogados, y aquí quiero hacer un ejercicio de imaginación: ¿Cómo trabajaríamos hoy, los abogados, si el Colegio no tendría las estructuras inmobiliarias que hoy tiene? ¿Si las estructuras fueran un espacio de 5 x 6 metros, ubicadas en el mismo Palacio de Justicia? Comparemos. Ocurre que el Colegio de Abogados estaba situado en el salón donde hoy se ubica la Mesa de Entradas Única (M.E.U.), y tenía un escritorio en su frente, detrás un armario, y detrás del armario, una mesa redonda, donde sesionaban: el directorio, las Comisiones y los Institutos. Había que hacer un calendario de reuniones, porque cuando sesionaba un grupo, los demás no podían hacerlo. Cuando había asambleas, se sacaba todo el mobiliario al pasillo, y la asamblea funcionaba con la Mesa que la presidía.

El Banco Provincial de Santa Fe funcionaba en el mismo Palacio de Tribunales, en donde hoy funciona la oficina de certificaciones. Hoy alquila un inmueble de propiedad del Colegio, ubicado sobre la calle 3 de febrero. El crecimiento del Colegio desde lo inmobiliario, y lo institucional en estos 50 años, ha sido magnífico. Integrantes de este Colegio han sido designados Ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y otros han integrado el Consejo de la Magistratura. Nuestro anterior Presidente, Dr. Eduardo Massot preside hoy la Federación Argentina de Colegios de Abogados.

El crecimiento del Poder Judicial efectuando una comparación paralela exhibe que, desde 1966 al presente, en materia civil y comercial funcionaban 10 juzgados, y sólo se creó hace 12 años, el Juzgado de la 11ma. Nominación. Las estadísticas muestran que en 1966 el promedio de causas anuales que tramitaban en los diez juzgados era de 150 expedientes por año, en total 1500 expedientes anuales promedio. Hoy cada juzgado tramita en promedio 1500 expedientes anuales. Saquen ustedes las conclusiones, hoy un solo juzgado tramita las 1500 causas que tramitaban 10 juzgados en 1966. Las responsabilidades no son del Poder Judicial, son del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo, que nunca asumieron compromiso acerca del futuro del Poder Judicial, que debía controlar a esos mismos poderes.

Los desafíos institucionales que nos quedan –parafraseando aquello de Los dolores que nos quedan– son múltiples y variados, entre los cuales podemos citar: 1.- Los tiempos en el proceso; si antes un juicio discutido necesitaba como mínimo 5 años para concluir, en promedio, hoy ese promedio se ha elevado a 10 o 15 años, y en muchos casos, a 20 años, por lo cual su resultado no Será Justicia, sino Historia. Debajo de cada carátula hay un ser humano. Además, habrá que reformar Códigos. 2.- Otro tema preocupante y actual, que requiere “urgente” solución es la Mediación Prejudicial como alternativa previa de solución de los conflictos. La idea no es desechable, pero los modos de concretarla sí. Hoy una mediación tiene un costo de retribución para el mediador de $7.000 y si la mediación no es exitosa, lo que es una realidad en un 95% de los casos, a ese costo hay que agregarle para que sean abiertas las puertas del Poder Judicial, los costos de los sellados fiscales y boletas de iniciación de juicio. Todo un disparate para acceder a la justicia –el más elemental de los derechos humanos- hoy tenés que disponer de $7.000 más sellados. Si no se dispone de esas sumas, el resultado es la denegación de justicia, las puertas del poder judicial están cerradas.

Cabe preguntarse: ¿…cuál es el sistema alternativo que tienen los seres humanos para resolver sus conflictos, distinto a la justicia por mano propia…?

Como los que expongo, existen muchos desafíos. Sólo quise destacar los dos más urgentes. No quiero cansar con mi exposición.

Termino con un imaginario brindis, relacionado con lo que he vivido en estos cincuenta años de ejercicio de la abogacía.

Levantando mi copa, diría:

Por la vida,

Por los sueños,

Por los compañeros de estudio, los colegas y los jueces,

Por que de todos ellos aprendí a ser abogado.

Por último, por un compañero inseparable y fiel que nunca me abandonó: el libro.

Discurso Dr. Viganó en el marco de los festejos por el Día del Abogado

Los abogados somos garantes para la sociedad del derecho a la justicia, somos los garantes del acceso efectivo a la jurisdicción idónea, imparcial e independiente

Hoy, nos encontramos celebrando un acontecimiento especial no sólo para todos ustedes, sino también y principalmente, para la vida de la institución…

Como expresé desde el primer momento que asumí como Presidente del Colegio, la confraternidad entre los colegas permite que las organizaciones colectivas perduren y cumplan sus anhelos. Y ello es así, por cuanto nuestra entidad es el fruto maduro de todos los abogados que cobijan en ella, sus luchas diarias y esperanzas…

Cuando el tiempo transcurre, muchas veces no nos detenemos a evaluar lo recorrido, sino más bien, a analizar los resultados. Pero hoy, es la oportunidad propicia para convertir en estelar a la excepción, pues nada mejor que las celebraciones para homenajear nuestra cotidiana labor…

Si ustedes están aquí para recibir las menciones especiales, es porque han cumplido…

Han cumplido con el Colegio, observando las normas éticas, manteniendo vigente la matrícula, utilizando las instalaciones, convencidos de que a todos nos pertenece. La manera en que se vigorizan las instituciones es a través del fuerte sentimiento de pertenencia de sus integrantes;

Han cumplido con la justicia, actuando como sus verdaderos auxiliares. Aunque se toparon con disgustos; a pesar que vislumbraron iniquidades e inmoralidades, ustedes con su persistencia, demuestran que ni las adversidades los aquietaron…

Han cumplido con sus familiares, al hacer de la abogacía un ejercicio de la virtud, permitiendo de esta manera que aquellos se sientan orgullosos de contar con un ejemplo;

Y fundamentalmente, han cumplido con ustedes mismos. Como expresaba Eduardo Couture en los Mandamientos del Abogados que: “La abogacía no es ciertamente un camino glorioso; está hecho, como todas las cosas humanas, de penas y de exaltaciones, de amarguras y de esperanzas, de desfallecimientos y de renovadas ilusiones…” A pesar de los infortunios propios de la vida, ustedes continúan firmes y erguidos, enalteciendo los valores más nobles para dejar tranquila a la más poderosa de todas, que es la propia conciencia…

Como integrantes de una República Civilizada, debemos afirmar que el sistema judicial no podría funcionar sin profesionales del derecho. Su intervención es garantía de ciencia y probidad, de dominio de procedimiento técnico y forense, de precisión y sobriedad en la exposición de los hechos, en la fundamentación del derecho y en la clara determinación del objeto de su defensa.

Fieles al honor profesional, sienten profundamente el deber que es ley de oro de la abogacía de erigirse en jueces primarios de los asuntos que se les confían.

Pero por sobre las normas del saber, están los principios de la rectitud, que imponen colocar la moral por encima de las leyes, buscar siempre la justicia por el camino de la sinceridad, dejando la codicia y la deslealtad para los personeros de la mediocridad…

La profesión legal tiene la jerarquía de un verdadero ministerio público, cuya independencia y libertad aseguran su fuerza y garantizan su virtud.

El Colegio de Abogados de Santa Fe es una organización que brega y lucha por mejorar el servicio de justicia, como función primordial.

Es una entidad de orden político que, como poder organizado, representa a los abogados, sin descuidar los intereses de la comunidad.

El Directorio cumple con un rol fundamental: concentra a las voces dispersas que padecen el diario trajín, para que juntas se eleven al unísono y tomen la fuerza necesaria para hacerse sentir…

Combatir a diario las iniquidades despierta enfados y disgustos, más aún cuando los destinatarios de los reclamos son los Poderes del Estado que, por sí solos, gozan de potestades, aunque no siempre de razón…

Dos maneras existen de encarar una gestión: siendo cómplices de la desidia de las autoridades, mediante el facilismo del silencio, el afán de figurar y obtener provechos personales, o bien, aceptando el costo de las hostilidades derivados de un accionar firme, sincero y valiente que tiende a hacer lo humanamente justo y no lo políticamente correcto…

La segunda forma es una obligación; la primera, una traición…

Cuando señalamos que los magistrados no deben descuidar sus despachos, por viajes turísticos, ejercicio de la docencia o asistencia a cursos por prolongados días, en pleno período de actividad; cuando nos expedimos sobre la necesidad de eliminar injustos privilegios; estamos solicitando que reflexionen sobre la enorme responsabilidad que tienen en virtud de su facultad “casi divina” de decidir sobre el patrimonio, el honor y la libertad de las personas…

Aunque moleste y no agrade, aunque incomode y duela, siempre será más digno EXCLAMAR LA VERDAD en el combate contra las injusticias, que encubrir los abusos y privilegios…

Aunque el precio sea altísimo, lo justifica el progreso.

Desde que asumimos, estamos trabajando fuertemente para engrandecer esta institución y proteger la dignidad del abogado…

Para ello, es primordial defender férreamente la independencia de nuestra noble tarea, de modo tal que los poderes estatales y fácticos no degraden ni desvirtúen la libertad en el ejercicio profesional. Los abogados somos garantes para la sociedad de respeto a un derecho humano fundamental, el derecho a la justicia, somos los garantes del acceso efectivo a la jurisdicción idónea, imparcial e independiente. Alzamos la bandera de un Colegio autónomo, despojados de colores partidarios, pues para proteger con lealtad y eficacia al abogado, es imprescindible evitar subordinarse a los designios de los gobernantes de turno.

Desde lo gremial, elevamos nuestros reclamos ante las autoridades del Poder Judicial por los déficits en el funcionamiento de determinados juzgados; solicitamos la suspensión de la feria judicial para aquellos jueces que tuvieran una mora irrazonable en el despacho diario y dictado de sentencias; peticionamos ante el Poder Ejecutivo provincial la urgente institucionalización del Consejo de la Magistratura Provincial, para transparentar y hacer más ágil y eficiente la designación de los magistrados; trabajamos en diversos proyectos de leyes relativos a la administración del servicio de justicia, manteniendo frecuentes reuniones con legisladores y funcionarios; propiciamos la continuidad del juicio político al ex juez federal Norberto Oyarbide; defendimos el ejercicio de la abogacía ante la proliferación de consultorios jurídicos gratuitos que afectan las incumbencias profesionales y se constituyen como una práctica desleal; exigimos el inmediato retiro de folletería asentada en aseguradoras, por considerarlas denigrantes para los abogados; logramos la inauguración de una oficina del Registro de la Propiedad en el Anexo del Colegio; inauguramos la delegación de abogados de San Javier, entre otras gestiones;

Desde lo académico, se adquirieron obras jurídicas para las delegaciones de San Justo, San Javier, Esperanza y San Jorge; se realizaron cursos y jornadas de casi todas las materias; reuniéndose periódicamente los distintos institutos y comisiones, a los cuales los invitamos a sumarse.

En el marco del fortalecimiento institucional, es dable destacar que incorporamos al acervo de nuestra entidad, la BIBLIOTECA personal del Ex Ministro Decano de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Carlos Fayt. Este hecho es significativo no sólo para nuestro Colegio, sino también para la ciudad de Santa Fe, al poder contar con el patrimonio cultural de uno de los juristas más notables de la Argentina.-

Los abogados tenemos una gran responsabilidad, dado que lidiamos, de manera permanente, con conflictos que tienden a resquebrajar la armónica convivencia.

Debemos actuar con prudencia, lealtad y buena fe, procurando evitar añadir nuevos problemas a los ya existentes, éstos últimos derivados de la controversia entre los contendientes de un litigio.

Es decir, conducirse con extremo apego al trabajo y amor por la justicia, no lleva implícito el desdén por el condiscípulo, que defiende, con igual esmero, el interés de su cliente.

Transitamos por las mismas aulas, decidimos elegir igual camino, por ello implica un contrasentido la disputa traicionera entre dos personas, que optaron como medio de vida, ejercer la abogacía.

Es tarea de todos buscar disminuir el sufrimiento, logrando, a partir del sentimiento de hermandad que nos reunió en el trayecto, la tan anhelada concordia entre los colegas.

De esta manera, cumpliremos con nuestra primordial obligación, cual es la de ser servidores de la paz, como destino común de los pueblos.

Los invitamos a sumarse a participar, para hacer del esfuerzo común un símbolo admirable del empecinamiento de la República por realizar su futuro de grandeza, sabiendo que el Colegio SOMOS TODOS…

FELICITACIONES QUERIDOS COLEGAS!

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